Historia de la Frailesca

Historia Universal de la Frailesca

Historia Universal de la Frailesca

El territorio de la Frailesca se localiza al sur de Chiapa de la Real Corona, hoy Chiapa de Corzo. Antes de la llegada de los Españoles, sus tierras pertenecían a la “Nación Chiapaneca”, la más belicosa y productiva de las “Naciones indígenas” existentes en ese momento.

Una vez consumada la conquista, los frailes Dominicos despojaron a sus ocupantes originarios, y de esa manera todo el valle fue ocupado y dividido por ellos “en propiedades de cien y doscientas caballerías cada una (una caballería equivale a 42Ha), que se agruparon a lo largo de las vegas húmedas del río”.

Sus tierras siempre húmedas, permitieron el desarrollo de la agricultura de finales del siglo XVI a principios del XVII. Después vendría un importante desarrollo de la ganadería.

Al mismo tiempo que se establecían las propiedades de los frailes dominicos, los indios iban poco a poco desapareciendo, ya fuera por muerte o porque emigraban a Chiapa o Suchiapa, huyendo de la servidumbre a que los frailes los sometían.

La mezcla cultural de la Frailesca

En el siglo XVIII el asentamiento más importante: San Clemente Pochutla, se había convertido en una “dehesa de ganado mayor” cuyos tributarios habían sido convertidos en peones endeudados. Pero mientras la población desaparecía, los frailes dominicos comenzaron a llevar esclavos negros al Valle, quienes fueron aumentando en número, principalmente en las fincas y haciendas. Así aconteció un rápido proceso de mestizaje que dio lugar al surgimiento, en las propiedades de los frailes, de un buen número de negros y mulatos producto de la mezcla racial de negros, indios y uno que otro blanco atraído por la belleza y las protuberancias de las mulatas.

A finales del siglo XVIII (1778) la población indígena ya había desaparecido y en las haciendas se concentraba su mayor parte; entre ellas destacaban: San Lucas, San José de los Negros, San Pedro Buenavista, Santa Catarina la Grande y Santiago. Ejemplo de ello son las haciendas Santa Catarina y Buenavista que juntas, según un censo de 1778, tenían siete blancos, cincuenta y nueve negros y mulatos y únicamente once indios; la de Santiago tenía ocho blancos y quince negros y mulatos. De esta manera tres culturas se fueron fusionando poco a poco y dieron lugar al nacimiento de una población bastante diferente al resto del Estado física y culturalmente hablando, y que predominaría durante el siglo XIX. La presencia de los negros constituye otro elemento conformador de la cultura del Valle.

A principios del siglo XIX, después de la independencia y anexión a México, las posesiones de los frailes pasaron a manos de civiles y particulares, pero el recuerdo de los dominicos llegaría hasta nuestros días porque el Valle ya había adquirido el nombre de Frailesca, precisamente en memoria y para perpetuar el paso de los frailes dominicos por esta región de inmejorables tierras para el cultivo del índigo, café, tabaco, algodón, arroz, garbanzo, caña de azúcar, maíz y frijol, así como para la crianza de ganado vacuno y caballar, de hombres y mujeres trabajadores, emprendedores y con gran arraigo y amor al terruño.

Los negros también dejaron vestigios de su presencia en los nombre de algunas fincas y lugares: Monte Negro, San José de los Negros o la famosa Poza del Negro próxima al más famosos todavía Matzumón, en donde quién no se ha echado sus zambullidas; y desde luego que también los encontramos en el lenguaje y el carácter de nuestros paisanos.

En 1901 el cura Rosauro de Jesús Trejo, cuenta a sus superiores que “los niños generalmente tratan de tíos a las personas de respeto y la gente vulgar usa mucho el tratamiento de compa, suprimen la “s” y “r” finales y usan las palabras: otro uno, v.gr. “vamo a baña otro uno compa”. En el mismo informe el cura dice que según una tradición: en tiempos muy atrás, el R.P. Dominico que cuidaba la mencionada hacienda de San Lucas, exhortó a los negros, para que el día siguiente fueran todos aliñados a celebrar un jubileo, y los negritos muy de madrugada, montados en sus caballos y sus sogas en las manos, se presentaron en el atrio de la iglesia para esperar así el jubileo y no dejarlo escapar.

Esto significa que los negros heredaron también su forma de ser, el carácter alegre y fiestero a quienes nacemos, crecemos y morimos en esta tierra.

Como ya todos sabemos al crecer la población del Valle se fundaron los pueblos de Villa Corzo y Villaflores. Distante media legua de éste último se encontraba una finquita denominada Trinidad, de Don Manuel Ruíz y “deseosos los señores Don Crisóforo Ruíz Agueda, Don Luis Córdoba, Don Biviano Cruz y Don Esteban Ruíz de fundar un pueblo, vecino o inmediato a sus fincas, compraron la mencionada finquita en 1866”. Se repartieron el terreno y no es sino hasta 1875 cuando fue decretado como pueblo, con el nombre de Trinidad de la Ley. En 1892 le fue cambiado por el de Villa Corzo en honor del ilustre liberal Don Ángel Albino Corzo.

Villaflores fue fundada en terrenos de la hacienda Santa Catarina la Grande, propiedad de Don Carlos Moreno y su Hijo José Antonio Moreno. En 1873, la hacienda fue vendida al General Julián Grajales; éste lo donó para que se erigiera en pueblo, pero los señores Moreno se echaron para atrás y rompieron el trato. 1876, un gobierno militar lo decretó pueblo, pero fue derogado por esa razón y se entabló una querella entre los señores Moreno y el General Grajales.

Por fin, el 16 de diciembre de 1878 se decretó la fundación del pueblo Catarina la Grande, cuyo primer presidente municipal fue Don Moisés Muñoa. En 1892, el Lic. Emilio Rabasa Gobernador de Chiapas, le cambió ese nombre por el de Villa Flores en memoria del R.P. Dominico Fray Víctor María Flores.

La constitución política del 15 de noviembre de 1893 dividió al Estado en doce departamentos. La Frailesca quedó adscrita al departamento de Chiapa, el cual a su vez fue dividido en dos partidos. Villa Flores y Villa Corzo pasaron a formar parte del partido de la Frailesca, con cabecera en Villa Flores. El territorio histórico de la Frailesca se modificó durante la administración del presidente Miguel de la Madrid, pues con el programa de simplificación y modernización administrativa y para fines de inversión pública se agregaron los Municipios de La Concordia y Ángel Albino Corzo (Jaltenango): Éstos pertenecían al distrito de La Libertad con sede en San Bartolomé de los Llanos, hoy Venustiano Carranza, y en la actualidad forma parte de la región Frailesca.

En el presente siglo, de 1914 a 1920, la Frailesca fue cuna del Mapachismo, movimiento armado que intentaba poner fin a los abusos y excesos del Carrancismo, porque pretendía imponer por la fuerza reformas sociales que no respondían a la realidad y las exigencias de la población chiapaneca y sí a los de la nación.

En los años 30, agarró fuerza el agrarismo, y como consecuencia se fundaron varios, ejidos que hoy forman parte importante de la economía agrícola del Valle. Entre 1940 y 1965 la Frailesca adquirió fama nacional como “el granero de Chiapas” y desde entonces es pieza clave del desarrollo agrícola y ganadero del Estado.

En la actualidad la Frailesca representa un renglón importante de la economía estatal, pero sobre todo es tierra de hombres y mujeres dueños de un pasado rico en tradiciones, de un lenguaje peculiar y gran apego a la querencia, en donde no es lo mismo dime tú que “decime vos”, míralo que “miralo velo vos”. En fin, la Frailesca es hoy por hoy el ombligo del mundo.

Texto e imágenes extraídos del libro: “XV años – Rial Academia de la Lengua Frailescana”